viernes, 27 de marzo de 2015

Como preparar hierbas y remedios






 
      






                                                          


Tanto el animal como el  hombre tienen una intuición innata para reconocer en las plantas remedios a sus males. Desde las cataplasmas y los ungüentos para las heridas a los vinos, tisanas o tés, encontramos en la naturaleza un dispensario medicinal. 



Recolección


HOJAS 
Se recogen en luna nueva o luna creciente.
Las hojas con o sin tallo, se recolectan antes de iniciarse la floración, en la primavera, pero cuando hallan llegado a su madurez, se comenzará por las de mas abajo, por las que están mas cerca del suelo. Las hojas deben de estar sanas en su aspecto exterior y limpias de polvo.


FLORES 
Se recogen en luna creciente o luna llena.
Se arrancan al inicio de su desarrollo, para evitar que se marchiten. El mejor momento es la mañana, tras haberse disipado el rocío. Los capullos no deben estar turgentes ni cerrados.
En algunos casos conviene recolectarlas en pimpollos, en otros casos como la Malva, cuando aun no está completamente abierta, y en otras especies cuando está totalmente abierta.
Si lo que interesa son las sumidades floridas, se recogen al inicio de la floración, igual en las partes aéreas de la planta.

RAICES 
Se recogen en luna llena o menguante.
En otoño y a principio del invierno, si se trata de especies bianuales, hay que efectuar la recolección en dicha época del primer año de cultivo y cuando las especies son perennes en el segundo o tercer año.
Las raíces y los rizomas, se recolectan al final del período de crecimiento y se retirarán a la caída de la tarde, fuera de los períodos de vegetación, es decir en el otoño al invierno.


CORTEZAS 
Se recogen en luna nueva o creciente.
Se recolectan en tiempo húmedo, en otoño, tras la caída de las hojas, o en primavera. Para una mejor conservación, se efectúan dos incisiones longitudinales poco
profundas y distante una de la otra unos 10 a 20 cm., que se unen arriba y abajo por dos incisiones transversas.
Las resinosas se recogen en primavera, las que no, en otoño.
Deben recolectarse cuando son tiernas y frescas.


FRUTOS  
Se recogen en luna creciente.
Los frutos se recogen cuando están en completa madurez, o un poco antes en aquellos casos en que su pulpa se altera con rapidez.


PRECAUCIONES PARA LA RECOLECCION:

-Las plantas no deben estar húmedas por la lluvia o el rocío.
-Evitar magulladuras en las partes frescas recolectadas.
-Las plantas o sus partes no deben amontonarse mientras estén frescas.
-Deben de estar libres de tierra, insectos, basura y malezas.
-No recolectar: al costado de carreteras, cerca de cursos de agua contaminados por vertientes industriales, en lugares que se hallan hecho tratamiento con agrotóxicos.


Diferentes formas de usar las hierbas y plantas

INFUSIÓN – Es la forma más popular y clásica de extracción de principios activos. Las dosis generales aproximadamente son de 1g de planta por cada 10 de agua. Colocamos la planta o mezcla de plantas en un recipiente sin agua. Ponemos agua a calentar, llevándola hasta el punto de ebullición. Cuando comienza a hervir, con el fin de que no se concentren partículas, la retiramos del fuego y la vertemos sobre la/s planta/s. La tapamos inmediatamente y dejamos reposar entre 10 y 15 minutos, con el fin de que se disuelvan todos los principios activos. Las sustancias extraídas mediante este procedimiento son hidrosolubles. Indicadas para los órganos de la planta, como flores, hojas y tallos verdes. 

DECOCCIÓN – Es la extracción en agua de determinadas partes. Utilizamos 1 parte de planta por cada 10 de agua., salvo en el caso de las plantas con alto contenido en mucílagos, que será de 1 parte de planta por cada 20 de agua. Colocamos la/s planta/s en un recipiente con agua fría y calentamos a fuego medio, dejándola cocer entre 3 y 5 minutos. Después tapamos y dejamos reposar entre 10 y 15 minutos. En decocción tallos, cortezas, raíces y frutos. 

MACERACIÓN FRÍA – Para las flores y las hojas dejamos en un recipiente la cantidad de planta necesaria cubierta de agua durante 12 horas. En el caso de tallos y raíces durante 24 horas. En ambos casos procuraremos dejar el recipiente bien tapado y resguardado de la luz solar. La tomamos a temperatura ambiente.

MACERACIÓN CALIENTE – Igual que en el caso de maceración fría, pero manteniendo el agua caliente sin que llegue a hervir. Con algunas raíces, cortezas y tallos es recomendable dejarlas antes en maceración fría.

UNGÜENTO – Es un preparado para aplicaciones externas sobre la epidermis. La droga activa tiene como soporte aceite para darle consistencia. Está constituido por grasas o sustancias con similares características que presenten aspecto semisólido a 25º. El preparado se ablanda a la temperatura del cuerpo y permite su absorción por la piel. Antiguamente se usaba para embalsamar cadáveres. Para prepara un ungüento se cocinan las plantas que vayamos a utilizar en aceite, con cuidado de que no lleguen a hervir, y sin parar de remover. Después se tapa y se deja enfriar durante toda la noche. A la mañana se calienta de nuevo y se cuela a través de un lienzo y se envasa en vasijas de cristal o de cerámica.

EXTRACTO – Es una concentración obtenida mediante maceración en determinados líquidos, como agua, alcohol, glicerina vegetal, etc. De consistencia líquida, densa, fluida o seca. Los extractos líquidos son ligeramente espesos y los fluidos tienen una consistencia similar a la miel fresca.

TINTURA – Es el método de extracción de los principios activos a través de la maceración en alcohol o vinagre de manzana durante varios días (entre 15 y 30 aproximadamente). Se colocan las hierbas en un recipiente de vidrio oscuro y se cubren con alcohol. Se guardan en lugar cálido y alejado de la luz solar. Se remueve con pequeñas sacudidas todos los días.
 









            
  Lunaria Annua



Fuentes  
Hierbas medicinales de la bruja verde
La farmacia de la Naturaleza. Nuria Linares

Pagina en crecimiento
Gracias

No hay comentarios:

Publicar un comentario